Ingredientes: Pan de patata, 2 carnes 130gr de vaca vieja madurada 40 días, queso cheddar, queso mozzarella en loncha, untable de queso feta con tomate cherry asado, guanciale caramelizado, parmigiano y huevo confitado en soja acompañado de mostaza y vino Pedro Jiménez
Descripción:
La historia de esta hamburguesa empieza mucho antes de que exista. Empieza en el monte que le da nombre, ese al que todos los del pueblo subían de pequeños para jugar, correr, inventar aventuras y sentir que el mundo entero cabía allí arriba. Ese lugar donde se aprendía a compartir, a cuidarse unos a otros y a disfrutar de las cosas sencillas. Por eso, cuando llegó el momento de crear una hamburguesa especial, no había duda: tenía que llevar el nombre de ese monte y el espíritu de aquellos días.
Cada ingrediente está elegido pensando en eso. El pan de patata, suave y reconfortante, como la sensación de llegar a la cima. Las dos carnes de vaca vieja madurada, potentes y honestas como la gente del pueblo. Los quesos, el feta con cherry asado, el guanciale caramelizado, el parmigiano… todo suma recuerdos, sabores y carácter. Y arriba, el huevo confitado en soja, como ese sol que siempre parecía acompañar cada tarde de juegos.
Incluso la mezcla de mostaza con Pedro Ximénez tiene algo de brindis por lo que fuimos y lo que somos. Esta hamburguesa no es solo un plato: es un homenaje al pueblo, a la infancia y a los valores que nos enseñaron allí arriba, donde empezó todo.
Horario:
L-D: 13:00h - 15:45h / 20:00h - 23:00h
Días de cierre:
No cierra
Sobre nosotros
Este local no es solo un sitio donde hacer buenas hamburguesas —que ojo, están hechas con cariño, buenos ingredientes y sin prisas—, sino un lugar donde cada detalle busca que disfrutes de verdad. Se nota en el sabor, en cómo te atienden y en esa sensación de que aquí las cosas se hacen porque gusta hacerlas bien.
Pero lo que más engancha es el ambiente: cálido, cómodo y tan natural que te sientes parte de la casa desde la primera visita. Aquí la gente no viene solo a comer, viene a estar a gusto, a desconectar, a sentirse en confianza. Y con el tiempo, más que clientes, todos acaban siendo como una pequeña familia que siempre tiene un sitio para ti.